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jueves, 12 de septiembre de 2019

RAYMOND CHANDLER "The Little Sister" (1949) Libro, "La Hermana Pequeña" Ed. Alianza 2001


Han transcurrido seis años desde su anterior libro, el destacado "La Dama del Lago" (Ver Aquí). A Chandler le ha costado cristalizar el siguiente, "La Hermana Pequeña". Ello queda reflejado en el resultado. La trama es más confusa que en sus obras anteriores. Pero si bien el resultado no es igual que la anteriormente citada o la excelente "Adiós, Muñeca"; la maestría de Chandler en la narración la convierte en otra estimable novela.

El argumento inicial comienza cuando la joven Orfamay Quest requiere los servicios de Marlowe para que localice a su hermano Orrin. La presentación a través de Marlowe es magnífica:

"Allí estaba ella. No hacía falta que abriera la boca para que yo supiera quién era. Nunca ha habido nadie que se pareciera tan poco a lady Macbeth. Era una muchachita menuda, pulcra, de aspecto bastante relamido, con pelo castaño liso y muy repeinado y gafas sin montura. Vestía un traje de chaqueta marrón, y de una correa que llevaba al hombro colgaba uno de esos ridículos bolsos cuadrados que te hacen pensar en una hermana de la caridad llevándoles los primeros auxilios a los heridos. Sobre su liso pelo castaño llevaba un sombrero al que debieron de separar de su madre cuando era muy pequeño. No llevaba maquillaje, ni pintura de labios ni joyas. Las gafas sin montura le daban un aire de bibliotecaria."

viernes, 6 de septiembre de 2019

lunes, 2 de septiembre de 2019

JUAN BONILLA "La Novela Del Buscador De Libros" Libro, Ed. Fundación José Manuel Lara 2018


Juan Bonilla consigue contagiarnos su devoción por los libros. Con pasión nos transmite su vida alrededor de las búsquedas de lecturas.

Nos distingue en la diferencia entre la bibliófilo y el bibliómano, al que él se adscribe:

"el primero es el que tiene los libros exquisitamente ordenados y gusta de lucirlos, ahí están en hileras precisas y podría estar dos horas hablándote de las estanterías, si caoba o pino o lo que sea. Le ha impuesto unas fronteras a su biblioteca para que no perjudique su vida cotidiana: la biblioteca es el sitio de su recreo y lo peor de todo: suele encuadernar sus tesoros. Al bibliómano los libros lo devoran, los tiene en montones por todas partes, en las estanterías las hileras hace tiempo que faltaron el respeto al orden y hay dos o tres hileras en cada una de ellas, porque se niega a imponerle fronteras al monstruo, llegará el momento en que tenga que sacar los libros al rellano o al porche, y lo hará sin dudarlo: no espera la visita de ningún fotógrafo de revista de decoración."